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Este restaurante ubicado en Puerto Madero , es un lugar bastante exclusivo , la propuesta va de la mano de la chef Soledad Nardelli , (reconocida en el ambiente) , la ambientacion es sofisticada y chic , luces y colores calidos son los que predominan , y con la inmejorable vista de los canales del rio . por la noche el lugar es hermoso , La carta es basicamente un menu de tres y de siete pasos , obviamente de autor al 100 % . Uno mejor que el otro . Los precios son elevados pero es lo esperable porque es un lugar de detalles , atencion y gastronomia muy cuidada . La carta de vinos es optima , el lugar cuenta con una cava con una amplia coleccion de vinos . Lo recomiendo para una cena o celebracion especial !
Foto opinião do Mo Kenny sobre Chila
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Puerto Madero tem bons restaurantes, como a Cabaña las Lilas e o Bice. Mas são muito caros. Entre tantas possibilidades ali, o Chila é a única que compensa o investimento. Inaugurada em 2006, é uma das casas mais novas da área, uma boa amostra da cozinha argentina contemporânea, combinando aspectos culinários europeus e asiáticos aos ingredientes locais. A chef Soledad Nardelli criou um cardápio com acento francês, onde se destacam pratos como o leitão em longo cozimento com maracujá, ravióli de pata de porco e purê de chalota. Entradas custam 60 pesos e pratos principais, 95. Melhor investir no menu degustação, a 270 (R$ 120).

Chila es definitivamente es un lugar para conocer en Buenos Aires, me encanta su chef Soledad Nardelli, joven, simpática y super talentosa, logra crear platos gourmet con productos locales demostrando que en Argentina la gastronomia porteña también puede ser sofisticada.

La propuesta de la carta de Chila es doble, podés pedir el menú degustación de 6 pasos como una buena forma de probar diferentes platos o directamente pedir a la carta. El menú de degustación parece ser bastante abundante, recomendaría que solo lo pidas si estás con bastante hambre.

Nosotros pedimos a la carta. De entrada unas ostras de Chubut y unas mollejas. Las ostras ni las probé, es un plato que todavía no logro que me guste, demasiado sabor a mar para mi. Las mollejas estaban geniales, crujientes y acompañadas con una base de quinoa y caldo. De plato principal garrón de cordero, excelente, y un magret de pato también genial. Para coronar la cena un Petite Fleur de Bodega Monteviejo... primera vez que probaba este vino..me encantó!!!! (nota aparte, la carta de vinos es excelente, muy buena variedad).

La panera increible, los mozos van trayendo a medida que no tengas y hay mucha variedad. Panes de queso azul y nueces, focaccia, de maiz, etc.. todos muy ricos. El servicio muy cordial, atento, y al mismo tiempo cercano y amable.

Le pongo 4 estrellas porque más allá de haber sido una excelente cena hay dos cosas en las que creo podrían mejorar. Primero, creo que podrían jugarse un poco más con los combinaciones de sabores.. los platos fueron excelentes pero no me generaron una sorpresa. Y segundo porque los precios me parecieron demasiado elevados, entiendo que el lugar, el servicio y la materia prima tiene mucho que ver pero en general me parece que el precio está un poco por arriba del valor percibido (entradas 110 pesos, platos principales 190 pesos).

Un lugar para ir aunque sea una vez en Buenos Aires, para un almuerzo o cena elegante con vista al rio, excelente gastronomía y buenos momentos :)

Não tivemos sorte no dia que fomos, o restaurante é bem cuidado, o atendimento é atencioso, boa carta de vinhos, mas os pratos não foram muito bem, em quatro pratos diferentes sempre teve alguem com um comentário, um pouco desfavoravel. Merece uma outra visita, só para tirar a limpo essa impressão desfavoravel. Volta lá.

Que Puerto Madero es un emprendimiento que sirve de ejemplo de reestructuración y vitalización de una ciudad, nadie lo niega. Pero basta una frecuencia mas asidua y queda claro que todo lo que se populariza también tiene sus problemas, y aquí es justamente la profusión de restaurantes especialmente hechos para turistas.

En estos medios entonces es fundamental resaltar los locales que merecen tu atención por méritos propios, que es justamente el caso de Chila.En la entrada ya queda evidente la preferencia del restaurant por una decoración clean. No te asustes con los tonos azulados de la iluminación, porque el ambiente no es para nada frio, al contrario.Lo que choca es que al pasar para la parte de las mesas se nota que aquí la opción era un ambiente más clásico y elegante. Dos propuestas completamente diferentes para un mismo lugar, pero que combinan perfectamente con su contenido.Claro que siendo en Puerto Madero existe una inclinación natural a sentarse cerca de las ventanas y aprovechar para mirar al Rio.

¿Y por que no? Si es lindo, es lindo. Chila es conocido por su sofisticada gastronomía y por la experiencia de la chef Soledad Nardelli, pero los placeres de la mesa quedaron para otro día. Lentamente disfrutando el confort de la mesa, abrimos un Cabernet Sauvignon de la Bodega Del Fin Del Mundo, excelente botella de 2005 de la provincia de Neuquén.

Pero volvamos al bar, porque nadie aquí está apurado. La delicada iluminación servía de fondo para la disposición de botellas más simétrica que ya vi. Y promoviendo una noche sin ninguna harmonía, todavía probé un Appletini, con vodka, jugo de manzana y licor de manzana. Perfecto.Prueba mortal de que la gastronomía también engloba el universo de las bebidas, Chila demuestra competencia en ofrecer opciones liquidas que están a la altura de sus famosos platos. Y que, al final, Puerto Madero realmente tiene grandes representantes de las opciones gastronómicas porteñas.
Foto opinião do Geraldo Figueras sobre Chila

Comandado sabiamente por Soledad Nardelli, este establecimiento se ha robado la fama y los honores del otrora indiscutible Tomo I. Son además, los ganadores de la última edición del Torneo e Chefs, bien merecido lo tienen.
El local es amplio aunq no de la impresión mirado desde fuera, la entrada es discreta. Ya adentro todo es exquisito, desde los cubiertos y las copas, hasta los más mínimos detalles de la vajilla.
El servicio es excelente, ni invasivo ni abandónico, sabe interrumpir lo mínimo y necesario y aconsejar si es consultado.
La panera, merece una super mención en este caso: panes de queso azul y nueces panes de pasas, panes fermentados, panes con textura y migas compactas o ligerisimos. Los traen en una cuna plateada, bien arropados con una servilleta de algodón.
Todo lo q porbé fue exquisito, las ostras fresquisimas, las cocoxas de merluza delciosas, fundentes, sabrosas, delicadisimas. El bife de Kobe veteado de la más exquisita de las grasas. El pescado un punto exacto. Guarniciones delicadas, postres increíbles.
Todo en este sitio sugiere una experiencia maravillosa.
Tienen un sistema de precios fijos donde todas las entradas salen $95, los principales $170 (salvo el Kobe y la merluza negra q están $210) y lso postres &80 Una cuenta para 2, redondea los $800.
Es el lugar más caro al q fui y es sin dudas, el lugar al q volvería una y mil veces.

Mi puntaje: 10

Esta ubicado en puerto madero, esta vez fuimos un domingo al mediodia
nos sentamos en una mesa con vista al dique
impecable atencion y vajilla
optamos por un menu por pasos. Panera , de las mejores compuesta por:
pan de vino tinto
pan de mostaza
pan de nuez
pan de centeno
focaccia
estos panes estaban acompañados por manteca en barra especiada y con sal marina q ue llego sobre una barra de marmol
como atencion de la casa llegaron huevos de codorniz con bechamel espinaca, brie y aceite de trufas
entradas
degustacion de quesos y sus maridajes , constaba de varios quesos:
reblochon con piñones
morbier con tomates secos
brie con dulce de yacaratia(es una madera)
azul con almendras
seguimos con :
portobellos y shitakes grillados acompañados de pure de hongos con spek(jamon crudo español curado con sal y ahumado) bañado todo en salsa de panceta
principales
ragout de osobuco sobre rodaja de papa asada con rome
rissoto cremoso de espinaca con queso brie y tomate seco
prepostre
sorbette de lichie
postre
frutas frescas(maracuya, mango, carambola(fruta estrella) pomelo con almibar de maracuya todo acompañado de helado de limon
cheesecake de limon con salsa de frutos rojos y petalos de flores comestibles
nespresso con trufas de chocolate y tarteletas de pera
Primera opinión del lugar

Num dos jantares da trip por Buenos Aires, resolvemos experimentar o Chila, um restaurante que pareceu um tanto aparente em alguns guias de gastronomia de lá.O lugar fica em Puerto Madero, mas, diferente do comum da região, oferece um ambiente requintado e elegante.Confesso que achei que o lugar seria mais cheio e com um público mais moderno, mas encontramos o lugar com um público mais clássico e tradicional.

De cara, resolvemos pedir um vinho para curtir o jantar. Fomos de Bodegas Del Fin Del Mundo Cabernet Sauvignon Reserva. Boa opção.Eu e o Geraldo estávamos curiosos com os pratos e já resolvemos começar com umas entradas. Ele foi de creme de trufas, com ovo cozido a 61º e echalotes de cognac.

Depois de meia hora da gente se arriando nos ovos cozidos a 61º, ele finalmente conseguiu comer e curtir o prato.Não tive dúvidas do que queria quando olhei o menu, uma lagosta de água doce com batata em creme de amêndoas e espuma de langostinos. Chique que só. Porém, ali deu pra perceber que o restaurante era do tipo “porções-bem-pequenas-e-pra-lá-de-diferentes”.Veio a hora dos pratos principais.

Começamos pelo Nardi que mandou ver num tagliatelle com trufas negras e molho de queijo sbrinz com bacon. Remou pra acabar o prato.Geraldino foi pro lá mais excêntrico do menu e pediu um leitão com cozimento lento, maracujá e purê de echalotes. Pra lá de diferente e interessante.Eu e Marquito resolvemos “compartir” dois pratos. Metade pra cada um. Primeiro um ravióli de coelho com cogumelos.E logo após, O Mero, um peixe carnudo e exótico com batatas confitadas com creme de Tahaa, cebolinha assada e lagostim. Te mete!

Apesar das porções pequenas, ficamos bem satisfeitos. Talvez porque vinha um cara nos servir de foccacias e pães excelentes o jantar inteiro.
Resumo da ópera: o Chila é um restaurante bem sofisticado, para quem curte de sabores e combinações inovadoras. O preço disso? Cerca de 150 reais por pessoa. Carinho pros padrões portenhos. Mas vale por ser uma experiência inusitada.
Foto opinião do Diego Fabris sobre Chila
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